Una y otra vez.

Anoche, mientras llovía y la luz simultáneamente se iba, sentía la desesperación intermitente de arrancarme la piel... Dentro de mi pensamiento, me invadió una prematura sensación de consolidar todo aquello de lo que alguna vez huí... Si.
Un inicio, un final.
Una cicatriz que yace adherida al subconsciente, cada vez que las sonrisas aparecen. Ellas me advierten que avanzar un paso es retroceder 5 más ... :( Y no dormí a la espera de una llamada, una señal, una nota, una canción...

Pero como siempre, maldita sea, amaneció.

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