Volar

Respira tranquila, bajo las sombras que recien se dibujan; Colorea esas escenas... escenas tiernas. ¿Recuerdas?

-Tus mejillas sonrojadas y la tierra enlodando tus uñas
(vivías)

-Tus piernas sangraban pero no importaba (estabas sola)

-Anochecía sobre tu fleco y suspirabas apretando los ojos
(sonreías)

-Alfileres en las manos, estrellas en mis hombros, bisturíencandilante, reflejos marchitos (no existía el dolor)

Soporta, a este tu corazón suturado de parches, percuidido y desgastado... nadie vendrá nunca a ayudarte y lo sabes.

Respira: -Te sientes pequeña y molesta, no te sigas deteniendo.
Aun queda algo que esconder.

Tu piel, pálida y enferma deseosa de sangrar en brillantes rubíes, no está aún hecho. Pero es tarde para hacerlo.

Nademos en ese lago, a donde se incendian las ilusiones que ya no tienes, veamos si es probable admirarlas de lejos.

Me lastime de nuevo. No me ayuda, pero en ese momento, logre ya no prestar atención al dolor, voy a quedarme dando vueltas, entre el viento hasta volver a encontrar esa silueta
que me sujetaba con las miradas

Me mostró a inundar las figuras entre las nubes, pero también a gritar sin hablar.

Respiro y mi curiosidad se ha percatado de todo aquello que he ido aislando, pero no andaré por ahí culpando el pasado. Es tarde solo se que es tarde para construir otra vida, aun tengo
sucias las manos y las uñas. . .

Como cuando niña.

Ana Lerma 2010

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