sábado, 27 de mayo de 2017

Mi abismo de roces percudidos

((Este texto lo escribí el 1 de enero del año 2015))

Me gustan los abismos,
los estados profundos
de inconsciencia.

Lo desperte en mi,
cuando era joven
y solia tener cierta habilidad
a adoptar actitudes peligrosas...

Ahi encontre comodidad,
Ahi aprendi a no llorar.

No conosco otro modo de dormir...
solo se que no es "sano" hablar.

Ya he escrito tantas versiones descuidadas sobre esto,
incluidas

mis viejas notas suicidas
de la adolescencia....

Soy un eterno disgusto paternal.
Siempre pensando
que hacer para "olvidar" o "mejorar"

a veces termino solo... haciendo daño.

Conforme llega la madurez
y la familia,
ya no es sencillo
contener las ganas
de no poderlo solucionar.

Me voy cansando
de esta condición
tan constante
y de este pretexto
poco grato para alejarme.

El me ve como un sueño frustrado.
A través de los años
me he preguntado desquiciadamente,

¿que pude haber hecho tan mal,
como puedo demostrar, eso que nadie sabe de mi?

que a pesar del pasado
aun queda algo hermoso dentro,

queriendo asomarse...

-Que aun tengo ganas de sonreír
-Que quiero un día permitirme llorar
pero me voy desgastando

y de a poco se extinguen
las ganas de intentarlo.

Quedo expuesta,
quedo desnuda.....
de mis letras
bastante inoportuna,

pero ya no puedo sentirme
mas desagradable.

Lo he pensado tanto tiempo
que se vuelve realidad

Se acerca
y puedo notarlo algo nerviosa...
Pero pocos lo recordaran.

Al parecer aun queda algo
de esa niña incredula e insegura

Esta sensación
me aturde de tal manera..

que quizás
ya he perdido realmente la cordura.

Pero rendida estoy
que no encuentro alivio.

Desgarrando las ultimas
esperanzas por quedarme

Antes de conseguir
olvidarlo completamente.

Y Para imaginar que voy
a donde si existan los sueños

tan cansada estoy
que dormire descontrolada mente
lejos de mi abismo de roces percudidos.

Ana Lerma 2015

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