viernes, 26 de mayo de 2017

Delirante...

Por un segundo,
la noche se volvió cenizas, y mis parpados,
testigos.

Hay un especial y complicado placer en este, dolor.

Y no voy a llorar en este sueño.
Donde no quiero invitarte.

Solo pensare hasta quedar dormida;
En que me hacías sentir como una bella y tonta princesa,
Por un momento olvidaba,
que había estado triste
Y sangrando por mucho tiempo.

No sé que era de mi, junto a ti.
Pero todo era hermoso.
Te acercabas y alrededor todo era brillante.
No podía escucharte de la emoción de ver tus ojos de cerca.
Soy un desastre.

Cursi como nunca,
mordiéndome los labios al recordarte,
todas las horas, incluso hasta dormida, no importa que no estés cerca...
Te necesito.

Tan Nerviosa estoy que,
Incluso me aturden, las polillas de las
lámparas.

Oscuridades, y canciones de despedida.
Tu no comprendes.
Sin tu voz, minimizó la atención.

Nunca me importó, borrar mis heridas,
pero en cambio...
Con un beso me adornaste la piel
y no sentiste asco, de ellas, de mi.

Comenzó la tormenta,
Y no voy a encontrarte.
Pero te besaré
hasta dejarte sin aliento...

Ver tu mirada perderse...
sobre mí, muriendo, sintiendo,
sonriendo y gimiendo,
bautizando los escandalosos silencios.

Una y otra vez; No hay prisa para vivir...

Ana Lerma 2015

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